Imagina la vulnerabilidad

Imagina que vienes al mundo, pero no has sido deseado.

Imagina que tu madre te quiere, pero necesita más al alcohol, pues no sabe quererse.

Imagina un padre, pues el tuyo te abandonó cuando estabas en el útero.

Imagina que duermes con tu abuelo, y no puedes dormir porque no entiendes lo que hace algunas noches.

Imagina que siempre vas sucio y mal vestido.

Imagina comer dulces y bollos grasientos; cuando comes.

Imagina quearrastras tu mochila.

Imagina lo que llagas a odiar.

Imagina que tienes 9 años y eres una criatura desvalida, desatendida, solitaria, y violenta.

Imagina que tienes 9 años y amagas con saltar por la ventana de tu colegio.

Imagínate lleno de tristeza, de ira.

Imagina que diriges su colegio

Imagina que los educadores os convertís en vigilantes.

Imagina la estigmatización.

Imagina vuestra vergüenza.

Imagina la confidencialidad, y el respeto que merece la criatura, su intimidad, su dignidad, su orgullo herido una y mil veces.

Imagina que diriges un equipo.

Imagina que la profesora, el pedagogo, el tutor, la orientadora, el jefe de estudios, …, y tú, os reunís para abordar conjuntamente vuestras dificultades y las posibles contribuciones estructuradas.

Imagina que aceptáis la dificultad, vuestro miedo e ignorancia.

Imagina que os posibilitáis recursos; más allá de vuestro conocimiento y orgullo.

Imagina cuánto poder y responsabilidad.

Imagina cuánto valor y qué elevada misión.

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